Crítica de Vooyeur

El viernes pasado me dejé arrastrar por mi vena más mirona hasta el Teatro Galileo para ver Vooyeur, una obra de Patricia Jordá, dirigida por Luis Andrés y  que produce La Tropa de David Carrón. voyeur-foto Mis expectativas eras altas, empiezo por ahí. Aunque, pensándolo bien, más que altas eran erróneas. Había leído varias reseñas que hablaban de lo transgresor que era el espectáculo y que tildaban la obra de verdadera experiencia erótica para el espectador. Así se lo vendí a mi novio, confiando en que el ardid funcionase como cebo para vencer sus reticencias a acompañarme “otra vez” al teatro. Me pasó lo que probablemente le ocurra a la propia obra: el cebo no se sostuvo.

El director, Luis Andrés ha dicho en una entrevista publicada en La Razón que el objetivo de Vooyeur es «Que la gente se excite viendo estos ejemplos». Pues bien, yo no me excité, y eso a pesar de la fantástica actuación de Yban Malo, un donostiarra muy capaz de partir en dos a una pobre chica como yo solo con mirarla. Lo preocupante es que mi novio tampoco se puso cachondo, y creéme Andrés, él suele ser bastante más facilón que yo en dicho menester. Espero que no sea porque somos unos raros o peor aún… ¡unos sosos! No lo creo, la verdad. Además, el resto del público (la mayoría eran parejas) tampoco parecía muy venido arriba. Así que por ese lado decepcionante, pero… ¡Un momento! Solo por ese lado.Leer más »

Microcrítica: Las plantas, la carne, la lefa y las razones por las que me voy a levantar mañana

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Echad mano a vuestras agendas porque esta noche y el jueves que viene son las dos últimas oportunidades para ver Las plantas, una obra a la que Pablo Messiez se ha atrevido a poner el sugerente subtítulo de “la carne, la lefa y las razones por las que me voy a levantar mañana” y que se estrenó en la primera edición del Festival Fringe (que este año se ha mudado a la jota, Frinje) y pasó por la Sala Mirador antes de llegar a la bombonera de don Cándido.

¿Qué por qué tenéis que verla? Porque Messiez sabía lo que estaba haciendo cuando escribió este monólogo de cincuenta minutos especialmente para Estefanía de los Santos. Y es que ella está brillante interpretando a Alicia, una joven que se levanta una mañana de resaca rodeada de botellas vacías, ceniceros llenos y condones usados. Se despierta al son de Common People de Pulp, bebe agua, grita y riega sus plantas. Pero no solo las riega, también les habla. Porque las plantas son seres vivos. ella antes no lo sabía, pero cuando se dio cuenta empezó a comer carne sin cargo de conciencia. Y eso no tiene precio. Al fin y al cabo, los vegetarianos también matan para comer.

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ENTREVISTA A CLARA OBLIGADO: «LAS SERIES DE TELEVISIÓN TEJEN CON MIMBRES CLÁSICOS GRANDES NOVEDADES»

Clara Obligado acaba de publicar La muerte juega a los dados (Páginas de Espuma), un libro de relatos que es mucho más que eso, ya que es posible leerlo, a la vez, como si fuese una novela. Pero por si este reto formal no fuese suficiente, la cuentista hispanoargentina se ha atrevido a mezclar géneros tan dispares como la novela policíaca, la histórica y, al mismo tiempo, dibujar una auténtica saga familiar de tintes autobiográficos.

La autora Clara Obligado

Esta bonaerense, exiliada política de la dictadura militar, vive en España desde 1976. Fue entonces cuando comenzó a dirigir los primeros talleres de escritura creativa que se organizaron en nuestro país, actividad que sigue llevando a cabo y con la que parece disfrutar mucho. En 1996 le otorgaron el premio Femenino Lumen por su novela La hija de Marx y ha publicado, también en Páginas de Espuma, los conjuntos de relatos Las otras vidas y El libro de los viajes equivocadosque recibió el premio Setenil al mejor libro de relatos del año en 2012. Es también autora de varias novelas y libros de ensayo, además de la antología Por favor, sea breve 1 y 2, señera en la implantación del género en España.

Quedo con ella en el Café Central de la plaza de Santa Ana, cerca de su taller, para hablar de La muerte juega a los dados. Sin embargo, acabamos tocando temas tan distintos como la situación de los jóvenes en España, la dictadura de Videla, el bombardeo del Cap Arcona, el mestizaje del lenguaje o el panorama literario, los autores más jóvenes. En nuestra conversación se cuelan Nabokov, Dickens, Ambrose Bierce, Flannery O’Connor y Bioy Casares entre otros. Y todo para terminar hablando de un amor en común, las series norteamericanas del momento y su correlato literario, claro.

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Si hace diez años alguien te hubiese dicho que ibas a escribir un libro de cuentos con vocación de novela y que además iba a ser una saga familiar e iba a mezclar los géneros policíaco e histórico. ¿Qué le hubieses contestado?

En líneas generales no trabajo un libro, sino una obra, en la que cada libro es una parte o un escalón, por decirlo de alguna manera. Cuando escribí Los viajes equivocados sentí que había llegado a mi límite de escritura y que no iba a poder ir más allá. Entonces empecé a pensar en La muerte juega a los dados  y me decidí por una apuesta diferente, una investigación formal que ahondaba en libros anteriores pero que también era, como diríamos en el circo, «un poco más difícil todavía». Entiendo la literatura como un salto más en el vacío que produjo ahora un libro que no hubiera sido capaz de pensar hace diez años porque no tenía las condiciones personales para imaginarlo.

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Campaña Bloggeros Literarios Unidos

El Rincón de Larelop

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Llevo dándole vueltas a un tema durante meses y hace poco me he puesto en serio a pensar sobre él. El otro día en mi Twitter hice algunos Tweets al respeto, pero no llegaron a tener mucha repercusión, salvo que mi querida Black Cat me habló por el Chat de Facebook sobre el tema. Y decidimos que ya era hora de acabar con esto y por eso hago esta campaña de Bloggers Pequeños Unidos.
¿En qué consiste? Pues en hacer actividades en común en nuestros blogs, seguirnos entre todos, comentarnos de manera respetada. ¿Y con qué fin? Conseguir que las editoriales nos hagan algo de caso. Que no solo se fijen a la hora de colaborar contigo en el número de visitas o seguidores si eres blogger o en el número de suscriptores si eres blooktuber. Porque ahora en el mundo editoral solo vale la opinión de booktubers y…

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HORACIO QUIROGA: UNA LITERATURA A SELVA O MUERTE

– Artículo publicado en http://www.lagrietaonline.com

Al hablar de cuentistas latinoamericanos es inevitable pensar en García Márquez, Borges y, por supuesto, Cortázar. Aquel más aficionado al género pensará también en Bioy Casares, Rulfo, Onetti, Monterroso, Ribeyro, Arreola y Felisberto Hernández. Es triste pero cierto que solo a alguno le vendrá a la cabeza Elena Garro y Silvina Ocampo. 

Tampoco serán muchos los que piensen en Horacio Quiroga, uno de los mejores cuentistas en lengua española. Ese joven uruguayo que cambió el cosmopolitismo que le caracterizaba por la obsesión hacia la selva de Misiones, y todo para alimentar una literatura que tiene a la muerte como protagonista. Y es que Quiroga sufrió tantas pérdidas violentas a lo largo de su vida que era inevitable el traslado de esa sombra a su literatura; sin embargo, pocas veces la obra de un autor ha reflejado sus vivencias de forma tan directa sin perder en el camino un ápice de calidad literaria.

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 La vida de Quiroga […] —en palabras de Martínez Estrada— ha sido, sin ninguna duda, la más dramática y tremenda de sus obras. En parte es reconocible en ella la mano del Destino (en su biografía esto es impresionante y hasta evidente), pero en gran parte fue forjada por él, por su carácter, por su daimon incontrastable.

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 Aunque, como defendía Nabokov, la biografía de un escritor debe ser la historia de su estilo, el de Quiroga está tan ligado a ciertos acontecimientos vitales que es imposible analizar su escritura sin referir primero su propia historia. Horacio Quiroga nace el último día del año 1878 en Salto, Uruguay. Hijo de un diplomático argentino y de una joven perteneciente a la alta burguesía uruguaya, su condición social no es garantía de una vida sin desgracias. Cuando solo tiene unos meses su padre muere al pegarse un tiro accidentalmente en una excursión de caza. Unos años más tarde, cumplidos los diecisiete, Horacio encuentra el cadáver de su padrastro con la cara destrozada. Poco antes un derrame cerebral le ha dejado inválido, pero consigue dispararse un tiro accionando el gatillo de la escopeta con el dedo del pie. Por si esta doble orfandad prematura no basta para marcar de forma definitiva su carácter, el destino le depara pérdidas aún más dramáticas.Leer más »